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Los vinos orgánicos han tenido una lenta evolución en el país, pero no son productos desconocidos. Las viñas tienen varios buenos motivos para hacer el esfuerzo: el mercado mundial de productos orgánicos es un sector en alto crecimiento; el precio de dichos productos es relativamente más alto que los no orgánicos y, lo más importante, reflejan una conciencia empresarial ecológica.
En muchas partes del mundo los vinos orgánicos son valorados porque representan esta conciencia y porque en su producción vuelven a un pasado ancestral: el control de plagas de forma natural, el uso de abonos naturales y una vinificación que prescinde de elementos químicos.
En el caso de Natura + Plus, primer vino orgánico de Tarapacá -mezcla de Cabernet Franc, Shiraz y Merlot-, el resultado es un buen vino: frutal, rico, concentrado, sin rastros excesivos de barrica. En boca es medio, de buena concentración y de excelente acidez. Es un vino franco, sin maquillajes, no está sobremaduro.Se acerca mucho a los vinos "a la manera campesina" que expresan sin ambages un terroir, en este caso un clima más bien frío y, por tanto, una madurez media, pero con un resultado sabroso y rico. Y orgánico.
Por Alejandro Jiménez, periodista.
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